La generación y consumo de energía es uno de los pilares en que se sustenta todo modelo de desarrollo. En América Latina, la mayoría de los países enfrenta desafíos ante una demanda creciente, un déficit de infraestructura, poca cultura de planificación por parte del Estado y falta de incentivos para incrementar la eficiencia en el consumo. A ello se suma el incremento de conflictos sociales ante los diversos proyectos y una tendencia de crecimiento en las emisiones de CO₂ del sector energético por parte de los países emergentes de la región.

 

 

Está disponible para la sociedad la tecnología necesaria para generar energía
a partir de recursos como el sol, viento, mar, geotermia, residuos, plantas y
ríos, entre otros.

Matrices energéticas sostenibles

D esde hace 20 años, cuando se acuñó el término desarrollo sostenible en la conferencia Río 92 en Brasil y se hizo además alerta sobre el cambio climático en el planeta, el sector energético ha sido reconocido como uno de los principales villanos causantes de la crisis del cambio climático. Resulta interesante evaluar cómo el agotamiento de los recursos del planeta también representa el agotamiento de las fuentes de energía que la sociedad está habituada a utilizar. Es así que el sector se ha movilizado para desarrollar nuevas tecnologías para la generación y distribución de energía. Está probada y disponible para la sociedad la tecnología necesaria para generar energía a partir de recursos como el sol, el viento, el mar, la geotermia, los residuos, las plantas y los ríos, entre otros.

 

Sin embargo, estas nuevas tecnologías todavía no han logrado cumplir un ciclo de escalamiento a nivel global debido a una compleja red de desafíos como la influencia de pequeños grupos de actores de alta representatividad que se benefician de las fuentes hegemónicas actuales, los procesos de toma de decisión sin planificación estratégica y visión de largo plazo por parte de los mercados y de los gobiernos, y la dependencia al modelo centralizado de los sistemas de generación energética.

 

El trabajo de Avina en Energía

América Latina es la región del mundo con mayores recursos para la generación energética sostenible del mundo, pero los obstáculos globales anteriormente mencionados aún se reflejan muy claramente en las políticas energéticas de los países de la región, que apenas empiezan a dar los primeros pasos hacia una matriz más sostenible.


Varios países en América Latina están siendo proactivos en  la definición de nuevas políticas que consoliden una matriz energética sostenible. En este contexto y dentro de los preceptos originados de la celebración de 2012 como el  Año Mundial para la Universalización de la Energía Sustentable de la ONU, la estrategia Energía de Avina, junto con sus aliados, busca crear las condiciones para una nueva gobernanza energética, que permita a los distintos actores participar en la planificación y en la toma de decisión en el sector, garantizando la simetría de poder y permitiendo la construcción de una visión de largo plazo para una matriz más sostenible, segura e inclusiva. Son tres ámbitos de acción:

 

  1. Transparentar el debate hacia una visión energética de largo plazo generando las condiciones para una política sectorial sostenible.
  2. Fortalecer la seguridad energética y diversificación de la matriz a partir de la incorporación de energías renovables y eficiencia energética.
  3. Incentivar el acceso universal a una energía limpia y de calidad para los sectores que no lo tienen. 

 

Estos son algunos de los resultados de la Oportunidad de Impacto Energía obtenidos en el 2012:

 

Contribución a la Estrategia Nacional de Energía 2012- 2030 en Chile

 

La Plataforma de Escenarios Energéticos de Chile es
un espacio que aporta insumos y contribuye a la
definición del Plan Nacional de Energía.

El presidente chileno Sebastián Piñera, junto al entonces ministro de Energía, Rodrigo Álvarez Zenteno, presentaron el 28 de febrero la Estrategia Nacional de Energía 2012-2030, que contempla siete ejes sobre los cuales se deberá desarrollar el mercado eléctrico en el país: eficiencia energética, despegue de las energías renovables no convencionales, mayor preponderancia al recurso hídrico, menor dependencia externa, carretera eléctrica pública, mercado eléctrico más competitivo y avance sostenido en las opciones de interconexión eléctrica regional.


La Estrategia Nacional de Energía 2012-2030 es el resultado de un proceso de análisis y proyecciones realizado por el Ministerio de Energía de Chile, basado en los trabajos de las comisiones creadas por el Poder Ejecutivo y el Congreso junto a la sociedad civil, orientadas a la planificación del desarrollo eléctrico chileno. Para este fin, junto con sus aliados, Avina convocó y desarrolló la Plataforma de Escenarios Energéticos de Chile, la cual se consolidó en el 2012 como espacio de referencia en donde debatir el futuro energético del país, asegurando rigurosidad técnica e igualdad de condiciones para todos los sectores, aportando insumos y contribuyendo así a la definición del Plan Nacional de Energía. Esta plataforma ha generado una cultura de diálogo entre los principales actores del sector, quienes se han unido por el interés común de que Chile tenga una visión a largo plazo en materia energética construida a través del diálogo entre sectores diversos y que contribuya a una política energética basada en principios de sostenibilidad.

 

En este mismo ámbito, la estrategia Energía de Avina también presentó, junto a otras instituciones, los resultados del diálogo de escenarios energéticos al 2030 para Argentina. Además, en materia de energías renovables, Avina acompañó a la Mesa Solar en sus aportes al Plan Solar Térmico del Uruguay —un plan de estímulos a los hogares y empresas  con el objetivo de promover el uso de energía limpia y renovable en los hogares  mediante la instalación de calentadores solares de agua, lo que implicará descuentos en la factura de energía eléctrica— y  fortaleció a sus aliados en el monitoreo de legislación de energía descentralizada en Chile y Brasil. Por último, apoyó el lanzamiento de la Plataforma Latinoamericana de Energías Sustentables y Equidad.

 

Microgeneración descentralizada en Brasil

 

Brasil aprobó una norma que establece las condiciones generales para
el acceso de las instalaciones de micro y minigeneración distribuida a los
sistemas de distribución de energía eléctrica.

La Agencia Nacional de Energía Eléctrica (ANEEL) de Brasil aprobó en diciembre del 2012 una nueva norma (Resolución Normativa Nº 482/2012) en la que se establecen las condiciones generales para el acceso de las instalaciones de micro y minigeneración distribuida a los sistemas de distribución de energía eléctrica; esta normativa crea además un sistema de compensación de la electricidad.


La normativa permitirá que los consumidores que estén dispuestos a producir energía en su propiedad puedan instalar generadores de energía de potencia máxima de 100KW que utilice  fuentes  solar, eólica, de biomasa, cogeneración calificada  e hídrica, y contar con un respaldo legal para reclamar su integración en la red eléctrica. Las empresas de distribución eléctrica están obligadas por la resolución a estar preparadas para recibir la solicitud de las instalaciones de micro y minigeneración distribuida.

 

La gestión de aprobación de esta normativa estaba pendiente de regulación desde el 2004 por la presión de diversos sectores contrarios a la norma. En el 2012, por el interés del Gobierno brasileño y la presión y contribución de la sociedad civil, se logró que la resolución fuera creada, aprobada e implementada. Avina ha apostado en apoyar la participación de aliados de la Red Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil para las Energías Renovables (RENOVE) en audiencias públicas sobre el tema y en eventos organizados por la misma. Estas actividades lograron organizar y movilizar diversos actores en acciones de advocacy alrededor de la agenda.

Países en los que Avina trabaja sobre la oportunidad Energía

 

 

Nuestros principales aliados y coinversores en el 2012 para esta oportunidad son:
  • OAK Foundation: compromete sus recursos para abordar cuestiones de interés mundial, sociales y ambientales, en particular los que tienen un gran impacto en la vida de los menos favorecidos y coinvierte en la estrategia de Energía liderada por Avina.
  • Red Nacional de Organizaciones de la Sociedad Civil para las Energías Renovables (RENOVE): lidera la Plataforma Latinoamericana de Energías Sostenibles y Equidad. Está conformada por 35 organizaciones de la sociedad civil que promueven el acceso a energía y el desarrollo de tecnologías de generación sustentable.
  • Plataforma Escenarios Energéticos Chile: alianza de instituciones que promueve el debate transparente en materia de energía en Chile.
  • Fundación Futuro Latinoamericano: primer aliado de Avina en la Plataforma de Escenarios Energéticos de Chile. Se dedica a fortalecer liderazgos y facilitar procesos para la concertación de visiones y políticas de largo plazo sustentables en la región
  • Plataforma Escenarios Energéticos Argentina: alianza de instituciones que promueve el debate transparente en materia de energía en Argentina.
  • Mesa Solar: conformada por distintos actores de los tres sectores de la sociedad interesados en el avance las políticas de eficiencia energética en Uruguay.