Según los marcos legales de nuestro continente, la gestión de los residuos corresponde a la esfera de lo público. Es el Estado quien debe definir las reglas de juego que dan forma a los sistemas públicos de gestión de residuos en todos los niveles. Pero los sistemas públicos de gestión interactúan permanentemente con el mercado, que demanda los materiales reciclables como insumos y/o encuentra en el proceso mismo oportunidades de generación de riqueza. No menos importante es el rol de la sociedad. Tanto en su dimensión de ciudadano como de consumidor, cada miembro de nuestra sociedad es corresponsable por los residuos que produce.

 

Foto: Tatiana Cardeal

Millones de recicladores de nuestro continente todavía viven en la exclusión
social y explotación económica.

Recicladores: servidores públicos

Hay millones de personas en América Latina que trabajan en la gestión de residuos a través del reciclaje, en la mayoría de los casos en la informalidad. A pesar de sus aportes ambientales y productivos históricos, los millones de recicladores de nuestro continente configuran un sector que todavía vive en la exclusión social y explotación económica. Su pobreza se potencia con aspectos sanitarios, habitacionales y culturales, derivadas de las condiciones en la que realizan la tarea.

 

La reorganización del sector de residuos para promover el reciclaje e incluir de forma digna a los recicladores ofrece una solución con beneficios sociales, ambientales y económicos. La construcción de un modelo económico, ambiental y socialmente sostenible representa una clara oportunidad para generar transformaciones estructurales a escala para el continente.

 

El trabajo de Avina en Reciclaje Inclusivo

 

Vea aquí el video de CATA AÇÃO sobre el reciclaje en América Latina.

Para alcanzar una visión de reciclaje inclusivo, además de contar con políticas públicas que promuevan la separación y recolección diferenciada, es necesario formalizar la actividad de los recicladores a través del reconocimiento y la restitución de derechos laborales, sociales y humanos, y avanzar hacia la remuneración justa del servicio que prestan los recicladores. Para ello, las políticas públicas deben estar acompañadas de un mercado más transparente, eficiente e inclusivo, reconociendo a los recicladores como un eslabón fundamental de la cadena productiva y de los sistemas de valor.


Avina busca que se reconozca y fortalezca el rol de los recicladores en la Gestión Integral de Residuos Sólidos. Queremos que la industria del reciclaje desarrolle todo su potencial de generar  simultáneamente resultados económicos sólidos, beneficios ambientales significativos y trabajo decente para el mayor número posible de recicladores.


Asimismo, Avina ha desarrollado, junto a sus aliados, una estrategia que busca:

 

  1. Promover la generación e implementación de políticas públicas y marcos normativos que reconozcan y fortalezcan el rol de los recicladores en sistemas sostenibles de gestión de residuos.
  2. Fomentar cadenas de valor del reciclaje —atendiendo particularmente el gerenciamiento de las organizaciones productivas de los recicladores— desde la perspectiva de la responsabilidad social, los negocios inclusivos y la nueva economía.
  3. Estimular el desarrollo del liderazgo y la organización de los recicladores con base en la asociatividad, la formalización y el bien común.

 

Estos son algunos de los resultados de la Oportunidad de Impacto Reciclaje Inclusivo obtenidos en el 2012:

 

Empoderamiento de los recicladores

En Argentina, en el marco del proyecto Reciclaje con Inclusión, se desarrolló e implementó un sistema de gestión adaptado para cooperativas de recuperadores urbanos. El objetivo es crear un software para que estas cooperativas en Argentina puedan contar con una administración y capacidad de generación de información acorde al desarrollo de una verdadera empresa social que presta un servicio público. El proyecto piloto se implementó en la cooperativa El Álamo y se está expandiendo a otras seis cooperativas.  El diseño del sistema, en alianza con la aceleradora Njambre, está inspirado en la experiencia del desarrollo del software Cata Fácil de Brasil.


En Cuenca, Ecuador, la Asociación de Recicladores Urbanos de Cuenca (ARUC), logró mejorar su ingreso en un 150% en la comercialización de botellas de PET. Esto es resultado de su participación en el sistema de impuestos verdes desarrollado por el Servicio de Rentas Internas a través de un convenio suscrito que les permite a los recicladores vender botellas de PET a la industria a precio diferenciado. Para alcanzar el nuevo precio, la ARUC se registró previamente en el Ministerio de la Productividad (MIPRO) y cumplió con todos los requisitos para ser autorizada como receptora y compradora de botellas de PET.


Asimismo, en Totonicapán, Guatemala, se avanzó en la implementación de planes de negocios en 28 comunidades de tres municipios. Se trata de la tercera fase de una iniciativa de The Central American Bottling Corporation (CABCORP), embotelladora de la marca Pepsi, para recolectar el material de desecho que producen los envases de sus refrescos y con él generar negocios con PET para beneficio de los recolectores. Esta iniciativa, apoyada por PepsiCo, Fundación Avina, Comunidades de la Tierra y Fundación Argidius, y desarrollada por FUNDES en la selección, inducción y formación del equipo de promotores ambientales, generó 187 nuevos empleos brindando oportunidades de ingreso principalmente a mujeres indígenas (82% del total), hecho a destacar puesto que en el departamento de Totonicapán existe una importante exclusión laboral femenina.

 

En los tres casos, Avina brindó asistencia técnica, financiamiento, acompañamiento estratégico y vinculación entre aliados para poder alcanzar estos resultados.

 

Foto: Oscar Fergutz

En la Ciudad de Buenos Aires se le adjudicaron importantes zonas a 13
cooperativas de recuperadores urbanos para la prestación de sus servicios.

Formalización del trabajo de recicladores en
Buenos Aires

En el marco de la licitación de la gestión del Pliego de Residuos Secos de la Ciudad de Buenos Aires, y luego de un año de negociaciones, el Gobierno de esta ciudad adjudicó a 13 cooperativas de recuperadores urbanos sendas zonas en la ciudad para la prestación del servicio de recolección de residuos sólidos urbanos.

 
La firma de contrato con cada una de estas cooperativas dio inicio formal a la prestación del servicio por parte de ellas por un período de cuatro años. Este contrato marca un hecho histórico en los procesos de organización y formalización del trabajo de los recicladores dado que es la primera vez que en América Latina se reconoce la función del reciclador en el servicio público a escala de toda una ciudad como Buenos Aires.

 

De esta manera, una actividad que se realizaba sin ningún control, pasa ahora a ser coadministrada por el Estado y las cooperativas; esto significa la formalización del trabajo que durante años han hecho los recicladores en la ciudad de Buenos Aires y un fuerte compromiso con el reciclado, el no enterramiento y la inclusión social.

Países en los que Avina trabaja sobre la oportunidad Reciclaje Inclusivo

 

 

Nuestros principales aliados y coinversores en el 2012 para esta oportunidad son: